TUS HUELLAS
Aquí están tus suaves huellas.
En la arena húmeda y refrescante.
Estoy plantando pie en ellas,
ligera, sigilosamente sin mojarme.
Señales dejas en la nada
para que no pierda el camino.
De veleta tengo tu mirada
y de brújula, el corazón afino.
Espérame y tiéndeme la mano
para levantarme si me caigo.
No me sueltes si me ves dudando.
No tengo miedo, tan solo es arraigo.
Tus pisadas incansable seguiré,
sin parar hasta el fin del mundo.
Tu rumbo jamás abandonaré.
Me uniré a ti, en lo más profundo.
Eterno viajero, al igual que yo,
entre las brumas buscaremos puerto.
Para escondernos en algún rincón,
aliviados, de tener más tiempo.
El horizonte dejaremos de soñar,
esperando que este sea el definitivo.
El último viaje que nos haga descansar.
Presos del amor... seremos fugitivos.
COMETAS
Aquí estamos en caminos separados,
como dos cometas sin trayecto trazado.
Perdidos entre lo que nos deslumbra,
estrellas alrededor, pero nosotros en penumbra.
Si nos encontramos alguna vez en el cielo,
bajaremos rápido para pisar el suelo.
Convertidos en dos humanos esclavizados,
presos en la Tierra de los enamorados.
Nuestro pequeño Universo crearemos,
pero suficientemente grande para juntos escondernos.
Entre planetas con nombres de Amor, Querer y Pasión,
nos lanzaremos por el agujero negro de la Perdición.
Brillaremos en otra dimensión después.
Con un sol, que solo permanecerá el amanecer.
Dos cometas que han juntado su trayecto,
dos humanos en un Universo más perfecto.
DOS AMANTES
Dos amantes nacidos condenados,
de sufrir por todos los que han pecado.
Sin derecho a palabra separados,
una sola alma, en dos que han rajado.
Sin rumbo, ni dirección concreta,
estarán buscando la que les completa.
Para unirse otra vez las dos en una.
Almas que respiran solo juntas.
Dos almas que se buscan sin saberlo,
en un laberinto inmenso sin criterio.
Avanzan firmes aunque con heridas,
sin cicatrizar de anteriores vidas.
Decididas de encontrarse para volver a amar.
Sin límites, hasta el tiempo dispuestas a desafiar.
Carrera a contra reloj, agarradas en la meta.
Para fundirse de nuevo en una sola más perfecta.
Aunque en contra de todo lo que las rodea,
seguirán corriendo juntas hasta donde sea.
Aunque condenadas a morir después
se habrán burlado del Destino y del Renacer.
QUIEN SI NO YO
¿Quién sino yo, cubrirá tu espalda de besos?
Y también escribirá con los dedos sus versos,
de madrugada perdidos en el tiempo infinito,
lejos del resto del mundo, como dos proscritos.
¿Quién sino yo, te envolverá en telaraña de caricias?
Y también beberá de tu cuerpo la miel con avaricia.
Cuando estés cansado de todo lo que te rodea,
te llevará en otro sitio, inerte, como si fuera la marea.
¿Quién sino yo, te hará cosquillas para despertarte?
Y también jugará contigo a reírse y a mimarte,
cuando el sol anuncia que otro día viene por delante,
para darte el motivo de otra conquista emocionante.
¿Quién sino yo, recogerá tus lágrimas en palmas?
Y también arrojará todas las penas que te hacen las llagas,
cuando estés partido en trozos y dolido al mundo,
te construirá un universo entero para que estés más seguro.
¿Quién sino yo, soplará la flor del diente de león marchita?
Y también enviará deseos a la vida, a la vez que te acaricia,
cuando la esperanza se te haya evaporado sin rastro,
te llenaré un lago de llanto, para que ahogues el pensamiento nefasto.
¿Quién sino yo, te negará una mirada de rabia y enfado?
Y también esconderá su orgullo, aunque me esté haciendo daño,
cuando sin intención, te olvides de algún momento solo nuestro
¿quién sino yo, te recordará lo mucho que te quiero?
TU RISA
Tu risa al instante me transforma.
Tus ojos despejan mis nubes.
Una caricia, y mi pecho se desborda.
¡Abrázame! mi alma descubres.
Me haces soñar como nadie.
Tus manos mis miedos derriten.
Tus labios llenan mi boca
y con tu cuerpo, el mío levita.
Me pierdo en tu perfume ligera,
como el agua que se hace vapor.
Al tocarme me absorbes entera
y es imposible no perder todo valor.
Resistirme a ti es locura.
Mal ángel y divino demonio,
Me envuelves con tanta dulzura...
Eres mi luz y mi manicomio.
Rompes mi armadura con una mirada
y aun así creas el lugar más seguro.
Haces que florezca en mi la vida
y cobra sentido cada respiro.
Quiero gritar tu nombre al viento
y sentirme liberada, segura
que no se acabe este momento.
Tu abrazo, los besos y la ternura.